Me he dado cuenta de que una de mis aficiones favoritas, todavía no sé si para bien o para mal, es recordar. Tú puedes
recordar buenos momentos, momentos como fiestas ochomasuneras, churros a las 6 de la mañana en año nuevo, confidencias que unen más y más, te quieros verdaderos... Pero también puedes
recordar malos momentos, momentos que, lo siento, pero me voy a guardar para mí y no voy a hacer públicos. El problema yo creo que está cuando se mezclan todos los recuerdos, ya sean agradables o desagradables, y forman una conspiración en tu cabeza para hundirte. Sí, una de esas que te hacen no parar de pensar durante días con claridad. A lo que iba, recordando durante estos últimos días (y como se ha visto en anteriores actos de esta, mi pequeña obra) me he dado cuenta de que ya sea tanto académica como personalmente ha sido un año lo que viene siendo
jodido.

Estoy a cerca de 9 horas para partir rumbo a una ciudad imposible de recordar para mis queridas ochoncias, a un destino que iba a ser acompañado pero bueno, ya vendrán destinos sí o sí con esa compañía especial, y ahora mismo lo único que quiero es dejar fuera de la maleta ciertos recuerdos y solamente llevarme los que alegran de verdad. Yo no sé cómo volveré de allí, pero espero tener todo mucho más claro porque sabía que era indeciso con las cosas, pero hasta el punto de
delirar de esta manera no.
Ayer seguí el consejo de una preciosa rubia y la verdad es que me ayudó muchísimo, hasta tal punto de darme cuenta de cómo ha cambiado todo y cómo no me reconozco ni a mi mismo en lo que buscaba. Y eso me ha aclarado bastante, así que ahora sólo queda pasar unas muy buenas vacaciones, volver renovado, que me lo merezco por la panzá a estudiar que me he pegado este año, y con fuerzas para pasar lo que queda de verano y el último curso.
Eso sí, no voy a poder evitar echar muchísimo de menos a esas chicas que se han pasado todo un año haciéndome sonreír. Siete chicas a las que quiero inimaginablemente y una octava a la que como que
ADORO pero sin el como. Sí, eres tú. A ti especialmente te voy a miss you a lot of (para que practiques) y voy a recordarte cada minuto de esos días que voy a pasar allí.
Y como si de un lunes de 240 horas se tratara, este blog baja el telón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario