Admito que son rachas, que son días. Peco de inseguridad y a pesar de ser desconfiado me confío en exceso, y así ocurre.
Nada nuevo que contar ni compartir, mismos sentimientos y misma necesidad de cambio. ¿Consecuencias? Las propuestas anteriormente. Sigo con mi idea y aunque me traicione el subconsciente a momentos hay que mantenerse firme.
Sólo unos pocos días y el baño de espuma conseguirá hacer que una enorme pompa de jabón me atrape.
¡Quiero ser egoísta por una vez! Aunque sólo sea por dos meses.
Y cuando parece que todo está más o menos superado y puedes volver a ser feliz a tiempo completo, el mundo se tambalea, ayudas a su estabilidad y caes de nuevo en la trampa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario