Radicalidad... ¿En qué consiste? Fácil. O un extremo u otro, pero nunca término medio, algo que me define muy bien y más en este año. Siempre he tomado decisiones pensando perfectamente en qué era lo que quería, pero igual lo que me ha impulsado a tomarlas ha sido un hecho cambiante de un día a otro, de un extremo a otro. Y eso ha ocurrido incluso hace poco.
Puedo haberlo intentado a pequeños pasos, pero lo que no sabía es que, de la noche a la mañana, me levantaría renovado, diferente y sin echar de menos una sensación olvidada. Cierto es que dentro de la radicalidad existen las razones que te hacen cambiar y darte cuenta de que hay cosas peores en el mundo y lo que te hacía sufrir, una nimiedad. Y también razones que jamás hubieses querido averiguar pero que, mira por donde, resulta que eran lo último a lo que aferrarte y lo primero por lo que soltarte.
Lo último y más importante: descubrir personas a las que dedicarles tiempo completo y que se lo merecen más que nadie.

No hay comentarios:
Publicar un comentario